Quiero ser perfecta. Ponerme cinco despertadores y remolonear en la cama hasta posponer el séptimo. Ser perfecta, ducharme con el agua ardiendo, la música muy alta y jugar a ser un mapache con el maquillaje de los ojos corrido, el que no me quité antes de irme a dormir. Quiero ser perfecta, dejar preparada por la noche la ropa que voy a ponerme por la mañana y acabar cambiándola a última hora justo antes de salir. Ser perfecta, desayunar cualquier cosa mientras abro la puerta con el codo y me pongo algo de rimel con la mano libre de bolsos.
Quiero ser perfecta. llegar tarde a todos sitios y pedir perdón mil veces. Quiero nunca dejar de intentar llegar a tiempo. Quiero aburrirme de lo de siempre y adorar lo de siempre según el día. Quiero que se me antoje comida basura siete días a la semana y renegar de ella los mismos siete. Y quiero sucumbir, también sucumbir.